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Una gran preocupación existe en los productores del sur de Salta, luego de conocer que se produjo un recrudecimiento de la plaga de la langosta sudamericana en Paraguay.

Se confirmó que actualmente, al menos, tres mangas se desplazan con sentido sur.

La población más cercana a nuestro país se encuentra al sur de Loma Plata, departamento Boquerón, a unos 200 kilómetros, en línea recta, de la frontera Argentina.

El Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave) detectó movimientos de al menos 100 kilómetros en un día, por lo cual si no se logra contener la plaga con los controles que se están ejecutando en el vecino país y el viento persiste se ocurrirá una invasión, de igual modo a lo ocurrido en junio de 2017.

Por otra parte, se supo que el Senasa, informó sobre las mangas de langostas en Paraguay y alertó a las provincias de Formosa, Chaco, Salta y Jujuy. "En caso de detectar la presencia de la plaga notifiquen al Senasa", dijeron desde el organismo.

Antecedentes en el 2017

Una plaga que parecía que se había extinguido en la década del 60 volvió a resurgir en el sur de la provincia de Salta en 2017 y tuvo preocupados a los productores de la zona que comenzaron a organizarse para combatir a los insectos.

En esa oportunidad se había observado mangas o focos de la llamada langosta voladora o sudamericana (Schistocerca cancellata) que se encontraban en la zona del paraje Tajamar al este de San José de Metán.

Hubo reuniones de los productores que especificaron que avistaron al menos dos grupos de insecto, en la zona de los parajes Nogalito y Punta de Agua, de la misma localidad.

También destacaron que hubo ataques a cultivos de trigo en la zona de Río Piedras y a algunos álamos en el paraje Paso del Durazno de Metán.

Pero además la situación mantuvo alerta a otros emprendimientos importantes de la zona como la producción de arándanos en Yatasto.

En ese sentido, los trabajadores del campo se comenzaron a organizar para luego hacer fumigaciones para combatir a los insectos. La situación también afectó a los productores apícolas en la zona de los parajes Tajamar y Santa María, en Metán, ya que los insectos arrasaron con toda la flora.

Desde 2015 el INTA venía advirtiendo sobre la problemática y elaboró un informe sobre la situación en Argentina.

"A fines de julio de 2015 se registraron ataques importantes de langostas en los alrededores de la capital de Santiago del Estero y sudeste de la provincia de Tucumán, indicando la reaparición de una plaga poco conocida en estos tiempos y que se creía totalmente exterminada hace poco medio siglo. El problema ocasionado por esta especie fue de gravedad para la producción agrícola argentina hasta principios de la década de 1960", señalaron desde el organismo oportunamente.

"El monitoreo y detección precoz es fundamental para tomar medidas a tiempo", recomendaron los técnicos, pero no fueron escuchados.

Los agricultores que andan por los 70 u 80 años de vida, tienen memoria del terror que sus mayores les transmitían por las mangas de langostas que asolaban los campos de todo el norte y centro del país.

Y gracias a las intensas campañas de fumigación ordenadas por el gobierno de Perón, que se hacían en avión y con DDT, a comienzos de la década del 50, la plaga fue desapareciendo hasta que en los 60 se la dio por superada. Hoy es nuevamente una amenaza para los cultivos de parte del país.

Se calcula que se sembraron alrededor de 90 mil ha de poroto.

Las langostas hoy representan una verdadera amenaza para 50 mil hectáreas de trigo sembradas en la zona sudeste del mapa productivo salteño.

La posibilidad de una nueva aparición de plaga de langostas podría poner en riesgo a alrededor de 50.000 hectáreas de trigo que se cultivaron en los departamentos de Metán, Rosario de la Frontera y La Candelaria.

Las precipitaciones que se produjeron permitieron la siembra de una importante superficie de ese cultivo en el sur provincial. El trigo, en esa zona, actualmente está en estado de desarrollo vegetativo.

La soja ya se trilló en esos departamentos y se generalizó la trilla de poroto, con algunos inconvenientes por las lluvias y heladas.

En los departamentos de Metán, Rosario de la Frontera y La Candelaria se calcula que se sembraron alrededor de 90.000 hectáreas de poroto, la mayoría negro. 

La trilla avanza con rendimientos de entre 1.300 y 1.500 kilos por hectárea. Con respecto a la soja, otro de los principales cultivos de la zona, se calcula que se implantaron unas 110.000 hectáreas en los tres departamentos. 

Generalmente se siembra en diciembre y se cosecha entre abril y mayo.

La soja se comenzó a trillar con buenos rendimientos, cercanos a los 3.500 kilos por hectárea, a mediados de abril, pero debió soportar más de 20 días de lloviznas, lo que impidió continuar la cosecha. 

Esto produjo un aumento en la pérdida, bajando los rindes a 2.500 kilos, con el agravante de que perjudicó la calidad comercial por la cantidad de granos manchados.