Los primeros datos oficiales muestran una contundente victoria del gobierno a nivel nacional, incluso en provincias en las que no le había ido tan bien en las elecciones primarias del 13 de agosto.

Cambiemos y sus aliados se imponen en las elecciones a diputados en 15 distritos: provincia de Buenos Aires, Ciudad de Buenos Aires, Córdoba, Corrientes, Chaco, Chubut, Entre Ríos, Jujuy, La Pampa, La Rioja, Mendoza, Neuquén, Salta, Santa Cruz, Santa Fe.

Los guarismos arrojan que el oficialismo pierde en Catamarca, Formosa, Misiones, Río Negro, San Juan, San Luis, Santiago del Estero, Tucumán y Tierra del Fuego, donde hay una inquietante paridad.

 

De mantenerse estos resultados, el partido del presidente Mauricio Macri logró revertir las derrotas de las paso en provincia de Buenos Aires, Santa Fe, La Rioja, Chubut y Salta. En cambio, los hermanos Rodríguez Saá lograron arrebatarle San Luis, que se había pintado de amarillo en las internas.

 

Los números anticipan un nuevo reparto del poder en el Congreso, donde si bien a Cambiemos no le alcanza para tener quórum propio, sí aumentará ostensiblemente su representación. El nuevo mapa del parlamento le permitirá avanzar con algunas de las reformas pendientes que había prometido en la campaña de 2015.

El resultado también puede ser leído como un fuerte respaldo a los primeros dos años de gestión de Mauricio Macri y plantea un escenario favorable para las elecciones de 2019.