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Sociedad - Grandes gurúes de la organización sostienen que ordenar tu casa ordena nuestras vidas. Si desde chicos volvemos esto como una rutina, parte de un juego y le enseñamos que es todo más fácil si está en su lugar todo será armonioso en nuestro hogar.

Fuente:Informatesalta.com.ar

 

“Ordena tu casa y ordena tu vida” dicen los grandes gurúes de la organización refiriéndose a la relación que existe entre mantener un ambiente limpio y acomodado y el bienestar y plenitud que provoca en aquellas personas que los frecuentan. Es muy importante que el niño incorpore desde pequeño este hábito debido a que tiene importantes beneficios en su autoestima.

Aquí 10 pasos que pueden ayudarte a lograrlo

1.         EL MODELO. Los niños son el reflejo de sus padres, aprenden por imitación, tomando como ejemplo lo que ven en sus hogares. Si queremos tener hijos ordenados, comencemos por serlo nosotros. No podremos exigir que su cuarto esté si el resto en orden, si la casa es un verdadero caos.
 
2.         LA RUTINA. Que todos los días exista un tiempo destinado al orden y la organización de cada espacio de la casa, hará que el niño incorpore este hábito de forma natural. Asumirá que así como hay un horario para jugar, también hay un momento en el que toca acomodar lo que está fuera de lugar.
 
3.         EL JUEGO. Ordenar no tiene por qué ser tedioso y estar asociado con una obligación o muestra de disciplina. Si desde pequeños los chicos aprenden a ordenar jugando, como una experiencia positiva y divertida, es posible que al crecer les resulte más fácil mantener sus pertenencias organizadas. Es un error mandarlos a ordenar sus cuartos como una penitencia. Sólo generará resistencia y rechazo a este tipo de actividades
 
4.         EL DIÁLOGO. Conversar con los niños a cerca de la importancia del orden de la casa, tanto para ellos como para toda la familia, hará que desarrollen empatía y respeto por el espacio propio o usado en común y por las pertenencias de los demás, lo que luego podrá aplicar en los distintos ámbitos de la vida.

5.         LA COMODIDAD. Los chicos podrán ordenar con mayor facilidad sus espacios de juego y sus dormitorios cuando ponemos a su disposición cajones, cajas y estantes que estén ubicados a su alcance. Para ello todo debe estar a su altura y posibilitando que puedan clasificar sus juguetes, libros y prendas de vestir.

6.         EL AUTOESTIMA. Para un niño pequeño poder ordenar solo sus cosas o bien ayudar a mamá, es un logro significativo que fortalece su autoestima y va desarrollando su autonomía y sentido de la responsabilidad. No importa que lo hagan bien o mal, es fundamental que sus papás elogien su esfuerzo y los motiven con palabras positivas y felicitaciones.

7.         LA PACIENCIA. Saber esperar los tiempos de cada niño es un ejercicio que tienen que hacer los adultos. Obviamente los padres o cuidadores podrán ordenar más rápido y mejor pero estarán negándole al niño la posibilidad de aprender y sentirse útil.

8.         EL AUTOCONTROL. El niño ordenará a su modo y muchas veces no satisfacerá las expectativas de mamá, sobre todo si es muy perfeccionista. Aquí lo importante es dar indicaciones concretas y si estas no se cumplen al pie de la letra evitar los regaños, o correcciones constantes, porque sólo consiguen desmotivarlos.

9.         LA SERENIDAD. El caos estresa y genera dificultad para la concentración, mientras que el orden y la limpieza predispone a la calma, la serenidad y la armonía.

10.      EL DESAPEGO. Para mantener una casa ordenada es necesario evitar la acumulación de objetos, por lo tanto periódicamente hay que desechar lo que ya no sirve y donar aquello que ya no usamos. Podemos fomentar el desapego sano en los niños, haciendo que participen de esta limpieza separando sus pertenencias y desprendiéndose de lo que no ocupan, de juguetes rotos y de la ropa y calzado que ya no les queda bien.

 

Fuente: Salta Bebé-Con el asesoramiento de Fernanda Pérez Bellettini. Licenciada en Psicología