LRK 350 FM La Esperanza 100.1Mhz

"Nuestro norte es el sur"..., de Salta para el mundo || S.I.L.E. Servicio Infomativo FM La Esperanza

Visitantes

Hoy 60

Ayer 94

Esta Semana 416

Este Mes 1898

Total 3664794

Currently are 90 guests and no members online

Kubik-Rubik Joomla! Extensions

 

Mundial Rusia 2018 - Dentro de esa idea de ataque que tiene Sampaoli, Agüero sería uno de sus ejecutantes principales como centrodelantero.

Fuente:LaGaceta On Line

 

Héctor Laurada - Télam - Enviado especial

El seleccionado argentino realizó ayer su primer doble turno en suelo ruso con una mañana dedicada a Islandia, el rival del debut, y una tarde festiva con práctica abierta a los aficionados que quisieran darse cita en el bucólico Centro de Entrenamiento de Bronnitsy. Allí, como siempre el más requerido fue Lionel Messi, que ejercitó las piernas a primera hora en el equipo ofensivo que armó Jorge Sampaoli, y las manos en el segundo, cuando debió firmar autógrafos por doquier ante el fanatismo de los hinchas.

Para sacarle el jugo entonces al análisis futbolístico sirvió el entrenamiento matutino, que por esa precisa razón estuvo cerrado a la prensa, mientras que en el segundo, obviamente abierto, se pudo observar también algo archiconocido como lo es la devoción de todo el mundo, no solamente los argentinos, por el capitán Messi.

El comienzo de la semana final, la que abre la hora de la verdad irremediablemente, luego de la práctica cerrada del domingo, regenerativa y condicionada por la lluvia, encontró muy activo al casildense, que después de algunos rodeos parece apuntar decididamente a un equipo ofensivo con la idea de hacer primera en las tres manos de la fase inicial con rumbo a octavos de final,

Es que una de las razones por las que Eduardo Salvio está en Rusia es justamente para cubrir la posición que ayer ocupó, la de lateral por derecha. Ni volante ni muchos menos delantero, pese a que esa es su posición natural desarrollada durante toda su vida futbolística, hasta que se lo cruzó a Sampaoli, que encontró en él algo que ningún entrenador anterior había visto.

Salvio fue entonces marcador de punta por derecha en el equipo titular, con implícitas obligaciones ofensivas, desmitificando, según el manual del técnico, aquello de que la primera materia que debe aprobar un defensor es, justamente, la de defender.

Y la otra intención que Sampaoli viene manejando cada vez con menos disimulo desde que llegó a la selección es la de jugar con un solo “nueve”, copiando a uno de sus antecesores inmediatos como Gerardo Martino. Pero, también como su comprovinciano “Tata”, no es es centrodelantero un nombre al azar, sino que es puntualmente Sergio Agüero.

Con ambos, además de Marcos Rojo como segundo marcador central y Maximiliano Meza aprovechando su oportunidad ante la sentida ausencia del lesionado Manuel Lanzini, el día previo al feriado nacional que hoy se vivirá en este país, cuando como cada 12 de junio se celebra el “Día de Rusia”, el técnico, al que se lo ve tan activo como serio en las prácticas, empezó a perfilar el equipo para el debut.

Y este se conformaría con Wilfredo Caballero; Salvio, Nicolás Otamendi, Rojo y Nicolás Tagliafico; Meza, Javier Mascherano, Giovani Lo Celso y Ángel Di María; Messi y Agüero.

Este 4-4-2 que supondría el parado inicial del equipo, podría desdoblarse hasta en el 2-3-3-2 tan pregonado por Sampaoli, cuando Salvio (le está ganando la pulseada a Gabriel Mercado para el cotejo inicial) y Tagliafico se desprendan al ataque y queden atrás solamente Otamendi y Rojo, generando una primera línea de media cancha con ellos dos y Mascherano, una segunda con Meza, Lo Celso y Di María, más Messi y su entrañable amigo Agüero arriba.

Es que el “Kun” es, como quedó dicho, el preferido de Sampaoli para ser considerado como el único punta, teniendo en cuenta también cómo se integra justamente con Messi, dentro del campo de juego, pero también fuera del mismo, porque estas relaciones el entrenador también las tiene muy en cuenta a la hora del armado del equipo.

La otra posición que se va perfilando con nombre propio es la de Marcos Rojo, pero por una necesidad básica de la defensa, ya que con Federico Fazio como acompañante de Nicolás Otamendi, a esa zaga central le estaría faltando un central zurdo, algo imprescindible para cualquier línea de cuatro, y fundamentalmente si se van a ejercitar planteos tan ofensivos que obliguen al lateral por ese sector a soltarse casi como si fuera un atacante más.

Pero todo este trabajo sesudo del técnico y dinámico de los futbolistas duró lo que una mañana fresca que dejó paso a un sol más cálido por la tarde.

Chau tranquilidad

Y ese calor no fue solamente climático, sino que lo dio la gente, el hincha, que tuvo su primer acercamiento con los futbolistas en “zona mundial”, y sobre todo con Messi, aunque las selfies y los autógrafos menudearon en todo el ámbito de una Bronnitsy que se convulsionó por unas horas y vio afectada su tranquilidad pueblerina.

Pero el que no estuvo tan consustanciado con este aspecto “extrafutbolístico” fue Cristian Pavón, pero no porque su actitud no fuera amable ni mucho menos, sino porque le puso lo mejor de sí a la práctica de 10 contra 10 que armó para ese segundo turno el técnico, metiéndole presión con una actuación elogiable, llamativa, en la que convirtió dos goles, con un tacazo muy atractivo el segundo, para el empate final 2-2.

Claro que también “Toto” Salvio llevó agua para su molino con un tanto, el segundo de su conjunto (el primero fue de Gonzalo Higuaín. El grupo que anotaba tenía un premio, ya que empezaba a jugar con 11. El “comodín” era nada menos que Messi.

El rosarino se sumó sucesivamente a la primera decena que compusieron Caballero; Mercado, Otamendi, Mascherano, Marcos Acuña; Lucas Biglia, Lo Celso; Meza, Cristian Pavón y Agüero, y la segunda que integraron Franco Armani (luego Nahuel Guzmán); Ansaldi, Fazio, Rojo, Tagliafico; Salvio, Enzo Pérez; Di María, Dybala y Higuaín. Y al final, “felices los 22”, menos Éver Banega, que sigue con sus trabajos diferenciados por una afección muscular.